La doble hecatombe económica de España

Para empezar un análisis objetivo conviene ubicarse en la realidad pasada y presente de lo analizado.
Y creo muy importante dejar las cosas claras: España ha tenido dos terremotos catastróficos (una crisis muy propia nuestra llamada
explosión de la burbuja inmobiliaria, y otra derivada de las consecuencias para nosotros de la crisis financiera global) que han causado un perjuicio tal al patrimonio nacional como no había ocurrido ni siquiera en su horrenda guerra civil.
Los estudios económicos de dicha realidad nos dicen que España perdió en el trienio 1936/1939 el equivalente a menos de un tercio de su patrimonio, y que su PIB per cápita disminuyó en una sexta parte.

Pues algo aún más brutal nos ha ocurrido en el periodo 2007/2011
Teniendo en cuenta que el patrimonio inmobiliario significaba más del 70% de nuestro patrimonio total de los españoles, y que la pérdida de valor del mismo ha sido superior al 40%, podemos afirmar que, sólo la reciente explosión de la burbuja inmobiliaria ha tenido unas consecuencias para el patrimonio nacional casi semejante a toda una guerra civil.
Y a ello debe añadirse que el patrimonio financiero de renta variable (Ibex35) tuvo una pérdida del 62,6% desde su máximo (15.945 el 8 de noviembre del 2007) hasta su mínimo (5.956,3 el 23 de julio del 2011), algo que es aplicable también -aunque con distinta proporción- al patrimonio financiero de renta fija, y al existente vía Fondos patrimoniales financieros en general.

Algo semejante ocurrió con el PIB
Por un lado, el sector de la construcción (infraestructural e inmobiliario) significaba directamente más del 12% de nuestro PIB, sin tener en cuenta los aportes indirectos de las industrias y servicios anexos, que sumaban otro 4%PIB.
El PIB del 2012 (el año con el mayor impacto) para tal sector y sus anexos se habrá reducido en su conjunto al equivalente del 8%PIB (una pérdida del 8%PIB de nuestra tarta nacional
anual … y no ha sido peor gracias a la exportación, que tan peyorativamente valoran los ignorantes alarmistas.

Recordemos que España vivía de prestado, y por encima de sus posibilidades.
No solamente tuvimos un déficit superior al 10%PIB en la balanza comercial de bienes (en el pódium global),
Sino que también tuvimos un déficit medio del 7,5%PIB% en nuestra balanza de cuenta corriente en el quinquenio 2006/2010 (de nuevo en el pódium global),
Y todo ello sin olvidar que habíamos más que triplicado la deuda externa neta, al pasarla de €303,07 millardos en el 2002 a €975,3 millardos al finalizar 2011, es decir, aumentando casi €75.000 millones anuales

Ese flujo de recursos foráneos desapareció para todos los sectores privados con el estallido de la crisis financiera global.
El sistema financiero perdió más de €208 millardos de financiación externa en los años 2008/2011.
El sector empresarial no financiero redujo su endeudamiento a niveles previos al inicio de la crisis financiera, y no olvidemos que su inversión directa en el exterior al finalizar 2011 –en valor histórico- excedía los €540 millardos, muy superior a los €350 millardos de su propia deuda externa.
El macro sector de las familias ha hecho también su propio ajuste, reduciendo su endeudamiento a niveles previos al estallido de la crisis financiera.

Y esa iliquidez financiera ha ocasionado derrumbes históricos en sus sectores productivos industriales y de servicios (con un peso semejante a lo antes señalado para el sector de la construcción y sus subsectores anexos), que tuvieron como consecuencia un aumento del desempleo privado en cifras como nunca se había visto antes en la economía española: unos 3,2 millones de nuevos parados desde septiembre 2007 hasta diciembre 2011, ocultados parcialmente con el aumento clientelar de 375.000 empleos públicos.

En todo caso, como ocurre en todos los ciclos económicos (los de auge, y los recesivos), y sus respectivos círculos virtuoso y vicioso, siempre antes del giro se produce la fase previa de claudicación extrema, en la que la unanimidad de los integrantes de los llamados mercados son conscientes de los hechos, y éstos se amplían en exceso (como cualquier profesional experimentado sabe, cuando ello se produce, y está a punto de estallar la correspondiente burbuja alcista/bajista, es cuando no hay que ponerse en esa posición).

Y desde el punto de vista económico en España el giro del ciclo ha ocurrido:
a)el giro del ciclo económico del sector financiero, en los meses de julio/agosto del 2012, tras la llamada “primavera maldita” (meses marzo a junio) en la que €188.927 millones netos salieron de España (equivalente al 18%PIB español) (como expuse en mi Informe “El giro de ciclo económico financiero fue en julio 2012″, que pueden leer en http://operarbolsa.blogspot.com.es/2013/01/el-giro-economico-se-produjo-en-julio-1.html).
b)el giro del ciclo económico de los sectores no financieros (“la economía real”), que suele ser más retardado que el ciclo del sector financiero, está ocurriendo en el actual segundo trimestre del 2013 (tras un decrecimiento económico en tasa anual del 2% en el pasado trimestre -junto a un nivel histórico de desempleo, con 5,56 millones parados).
Y como punto culminante de giro podríamos señalar el que en el mes de marzo 2013 España haya conseguido el primer superávit comercial de su historia económica moderna.

Balanza Comercial de bienes del primer trimestre 2013

1.-España registra en el primer trimestre del 2013 la mejor Balanza comercial de trimestre alguno en la historia registrada (desde 1971)

Es de señalar la fuerte caída (-62% anual) del déficit comercial de bienes, que se consiguió gracias al aumento hasta el 93,3% de tasa de cobertura, máximo histórico,casi diez puntos por encima de la obtenida en el mismo periodo de 2012, que fue 83,6% (ver ).

Este record histórico trimestral se ha conseguido:
a)Gracias a que las exportaciones españolas crecieron el 3,9% respecto al mismo periodo del año 2012, hasta los €56.584M (acelerando así su ritmo de crecimiento frente al que registraron en el inicio del año pasado, que fue el 3,2% para el trimestre). En términos reales, descontando el efecto de la caída de los precios, las exportaciones aumentaron el 5,3% interanual.
b) Por el contrario, nuestras importaciones sumaron €60.632M, un 6,9% menores a las del primer trimestre de 2012. En términos reales, descontando el efecto de la subida de los precios, las importaciones cayeron un 3,7% interanual.

La notable caída de nuestras compras de productos energéticos, de un 8,4% hasta los €14.678M, contribuye a la sustancial reducción del déficit energético, que se recorta un 7,5% interanual hasta los €11.221M.
Por el contrario, el superávit no energético pasa de €1.469,5M en enero-marzo de 2012 a €7.173,6M hasta marzo de este año (es decir, con un aumento del 388% interanual). Solamente este aumento significa que en este primer trimestre del año España ha conseguido hacer crecer la demanda exterior en más del 0,54% del PIB anual.

2.-Comparativa
El avance en el ritmo exportador español es especialmente relevante al contrastar con los resultados de las principales potencias exportadoras europeas, ya que las ventas al exterior de Alemania cayeron un 1,5% en el primer trimestre del año; las de Francia un 3,4%; las de Italia un 0,7%; y las de Reino Unido, un 4,4%.

3.-Mercados

Este crecimiento de las exportaciones se ha conseguido  a pesar de que, el comercio internacional está sufriendo (como pueden ver en el anterior gráfico) un claro retroceso en su evolución de los últimos años. Retroceso global que se ha acentuado muy especialmente, debido a la recesión existente, en nuestros mercados tradicionales disminuyeron sus importaciones españolas (las exportaciones dirigidas a la UE disminuyeron un 2,0% y las destinadas a la zona euro, un 3,2%).
Es decir, l
os resultados favorables de España se explican por la sustancial reorientación a terceros mercados donde la coyuntura es más favorable. Nuestras exportaciones a mercados fuera de la Unión Europea fueron un 15,1% superiores a las del mismo periodo de 2012. Es especialmente significativo el incremento de las exportaciones a Asia (22,5%, con un 58,9% para Oriente Medio), a África (18,5%) y a América Latina (8,9%).

4.-Productos
Otro factor que explica el impulso del sector exterior español es el aumento de las exportaciones en sectores con mayor valor añadido e interconexión sectorial. Así, en el primer trimestre del año destacan los avances de los bienes de equipo, que crecen un 20,5%, en especial la maquinaria específica para la industria con un 83,8% y el material de transporte, con un 42%. En otros sectores destaca el aumento de las exportaciones de bebidas (5,6%), en automóvil, los automóviles y motos (1,6%) y en productos químicos, los medicamentos (16,5%).
En el artículo ¿Cómo se ha producido el milagro en la balanza comercial española?  de la analista Inés Calderón (ver http://www.invertia.com/noticias/ha-producido-milagro-balanza-comercial-espanola-2858638.htm) puede verse este gráfico:


que nos demuestra claramente que el progreso de nuestro esfuerzo exportador ha sido generalizado, afectando a todos los sectores económicos.
España cuenta con la ventaja de ser una de las economías con un sector exportador de los más diversificados del mundo tanto en lo que se refiere a la variedad de los productos como al número de países a los que exporta.

5.-Base exportadora
El aumento de la base exportadora es un factor clave para explicar estos resultados, pues en el inicio del año (enero y febrero, últimos datos disponibles), han exportado 58.932 empresas, un 8,8% más que en el mismo periodo del año 2012 (54.173 empresas).

 

Espectacular disminución de la necesidad de financiación de la economía española, y fuerte avance en la Cuenta financiera de España

Lo expuesto hasta ahora respecto a la Balanza comercial de bienes, podemos generalizarlo al resto de balanzas de la Cuenta Corriente de España para con el extranjero, así como el saldo de Necesidad de financiación extranjera de la economía española, y Cuenta financiera de España.
Para ello tendremos en cuenta lo expuesto por el Banco de España (http://www.bde.es/f/webbde/GAP/Secciones/SalaPrensa/NotasInformativas/13/Arc/fic/presbe2013_27.pdf)

*La balanza de servicios ha aumentado su superávit el 26% interanual (es de destacar que el superávit de los “otros servicios” (ya analizaremos más adelante este concepto tan importante) ha aumentado más del 270%, hasta suponer ya el 37% del saldo de la balanza de turismo y viajes),
Es de destacar que el conjunto de servicios exportados por España en el primer trimestre del año alcanza ya los €22.876,7M (equivalente al 38,4% de los bienes exportados), siendo los ingresos por turismo y viajes sólo el 34,1% de dicho total.

*El conjunto de bienes y servicios exportados (es decir, la demanda externa de bienes y servicios españoles) en el primer trimestre del año sumó los €82.414,1M (es decir, la demanda externa supuso más del 33% del PIB del periodo), con un crecimiento nominal interanual del 4,64% interanual (el crecimiento en términos reales superó el 5% interanual).
Este crecimiento tan importante de la demanda externa ha compensado en gran medida la fuerte caída (más del 5% interanual) de la demanda interna pública y privada (consumo e inversiones), haciendo posible que el crecimiento interanual del PIB del periodo en su conjunto haya sido “sólo” el -2% interanual.

* El déficit de la balanza de rentas ha disminuido el 40% interanual (es evidente que la rentabilidad de nuestras inversiones empresariales en el exterior es superior al 3,83% que tiene de coste medio la deuda pública viva externa),
*El déficit de la balanza de transferencias corrientes se ha reducido (es evidente que los inmigrantes han disminuido, mientras que han aumentado los emigrantes y los expatriados).

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Todo ello ha hecho posible que:
a)el déficit de la balanza de por cuenta corriente en el primer trimestre del año haya disminuido el 81,5% interanual (€11.260,9M, equivalente al 1,07% del PIB anual de España),
b)la necesidad de financiación externa de la economía española en el primer trimestre de 2013, ha disminuido espectacularmente en €11.977,5M hasta sólo €1.169,5M (equivalente a sólo 0,11% del PIB anual de España)

Paralelamente a estas mejoras espectaculares en la economía real, el ciclo económico financiero (que tuvo su giro en julio/agosto 2012) sigue su curso positivo.
Gracias a ello, la Cuenta financiera de España (excluido el Banco de España) originó entradas netas por valor de €36.024,9M en el primer trimestre del 2013, un saldo radicalmente distinto a las salidas netas por valor de €97.654,4M que hubieron en igual período del año 2012.
Esta diferencia histórica de €133.679,3M (equivalente al 12,7% del PIB anual de España) se originó especialmente gracias al giro ocurrido en los “préstamos, depósitos y repos” que pasaron de tener unas salidas netas de €67.408M en el primer trimestre del 2012 a unas entradas netas de €30.855M en el mismo periodo de este año).

Importancia de la mejora de la Balanza comercial (y la Balanza de cuenta corriente) para la España actual

Cuando leo, escucho o veo los medios de comunicación españoles y su manera de enfocar el histórico salto cualitativo dado por España para aumentar la demanda externa me entra una gran duda:
¿Será por la ignorancia de los comunicadores?
¿Será por la ceguera interpretativa política?
¿O será por, como tituló su libro Fernando Sánchez Dragó, “Y si se habla mal de España … es español”
Sin duda, debe ser por una mezcla de los motivos señalados.

De entrada hay dos datos que nunca debemos olvidar, y que desconocen los ignorantes que así se expresan:
a) Si el año pasado las exportaciones de bienes y servicios se hubieran estancado al nivel del 2011, el PIB de España se hubiera desplomado un 4% frente al 1,42% que cayó en 2012. Es decir, como hemos expuesto al inicio del Informe, ha sido el fuerte incremento de nuestras exportaciones de bienes y servicios en los últimos años lo que ha permitido que España haya tenido solamente una recesión, y no una terrorífica depresión económica
b) Gracias a la transformación de los últimos años,  las exportaciones de bienes y servicios de España ya significaron en el 2012 más de una tercera parte del PIB español (casi el 35% para ser más exactos).
Cuando las exportaciones de bienes y servicios suponen el 33% del PIB, un porcentaje superior a la media de los países de la OCDE, no cabe considerarlas un vector marginal, sino un motor real de la recuperación de la economía española.

Las ventas de productos y servicios al exterior se han disparado desde los €250 millardos de 2009 -equivalente al 23% del PIB de España- hasta cerca de los €360.000 millones a cierre de 2013, según una previsión de Standard & Poor’s. En sólo cuatro años, el sector exterior habrá aumentado en más del 11% del PIB (el equivalente a más PIB del que se perdió con la hecatombe de sectores tradicionales como la construcción de viviendas e infraestructuras, así como el conjunto de industrias y servicios anexos y auxiliares).
La afirmación lanzada por Morgan Stanley de que España puede convertirse en la próxima Alemania empieza cobrar visos de realidad.
No olvidemos que España tiene todavía un amplio trecho en el que poder avanzar: según el servicio de análisis del BBVA, la media de las exportaciones de bienes y servicios de los países de la Eurozona se sitúa en casi el 40% de su PIB, y España debe, y puede, superar esa media. (España: balanza comercial de marzo 2013)

La salida de la crisis será a través del sector exterior o no será
A pesar de que ya lo han dicho los medios nacionales e internacionales, hay que repetirlo: NUNCA desde que existen registros, ESPAÑA + SUPERÁVIT COMERCIAL fueron juntos en la misma frase. Es la primera vez en la historia que conseguimos exportar más de lo que importamos.
Un pequeño paso para nuestro presente, pero ¡un gran paso para nuestro futuro!
España está mejorando su posición comercial sin recurrir a la devaluación monetaria, es decir, por primera vez este país está mejorando su competitividad de forma real, sin atajos efímeros recurrentemente aplicados en nuestro pasado. Y esto, por muchos sesgos negativos que se le quieran dar, es algo positivo porque es nuestra única esperanza para salir de esta crisis.
Va a ser la primera vez en la historia de España que se va a salir de la crisis económica con una devaluación de los factores sin devaluar moneda, es más, el esfuerzo descomunal casi inhumano que está haciendo España y los españoles se realiza con una moneda fuerte como el euro que a pesar de lo que está cayendo se ha revalorizado contra la mayoría de las valutas fuertes del mundo.

Estamos siendo testigos, probablemente, de la mayor transformación económica y financiera vivida en España desde la guerra civil.
Desgraciadamente, con demasiado sufrimiento.
Podría haberse ahorrado muchas “víctimas” y sacrificio si todo lo que se está haciendo ahora en dos años (2012/2013) se hubiese hecho antes de gangrenarse la herida, y en un periodo temporal más amplio (por ejemplo, 2007/2011), como lo hicieron la mayoría de los países desarrollados económicamente serios

 

El propio FMI prevé que España sea en el 2013 el tercer país del mundo en crecimiento de sus exportaciones.
La propia Comisión Europea cree que lideraremos las exportaciones dentro de la Eurozona en 2013 con un crecimiento del 4,2% (http://www.lamoncloa.gob.es/IDIOMAS/9/Gobierno/News/2013/20130321_ForTradeData.htm), y además esto se produce gracias al aumento del comercio de fuera de la Unión Europea, que ya supone un 41,5% del total y crece a un ritmo del 20,8% interanual (España mantiene el impulso exportador) .

El principal motivo de crítica por parte de quienes son escépticos es que esto se produce por el desmantelamiento del consumo interno, con la consecuente caída de las importaciones.
Que caiga el PIB y las importaciones en una corrección de la cuenta corriente y la balanza comercial es lo más normal del mundo, ¡lo raro sería lo contrario!
Pero así como eso es esperable y está pasando, lo que tiene margen de ser mejor o peor, y lo que está sorprendiendo para bien, son las exportaciones.
En otras palabras, cuanto mejor vayan las exportaciones menor será el ajuste necesario para salir de esta crisis.
Por ello, ¿debemos mirar la caída en las importaciones? ¡Claro, pero el partido está en el otro lado del campo:
lo importante son las exportaciones!
Conviene mostrar la realidad de manera clara y concreta: en menos de cinco años el comercio exterior ha aportado al PIB español (+11%PIB) más que lo que el macro sector de la construcción e infraestructuras, y sus industrias y servicios anexos, hicieron disminuir el PIB con la explosión de la burbuja inmobiliaria y los fuertes recortes en la inversión en infraestructuras (-8%PIB).

 


El único camino viable para salir de esta crisis es el de las reformas que permitan aumentar nuestra competitividad y corregir nuestros desequilibrios en la balanza comercial … y, a través de ello, en la cuenta corriente.
Lo  que ni España ni nadie puede pensar es que un país pueda soñar en vivir con un déficit en la Balanza comercial equivalente al 50% de su PIB en ocho años.
Por si fuera poco, a ese brutal desequilibrio podríamos añadir el añadido déficit en todas las Balanzas de España para con el exterior (con la única excepción -menguante, a pesar del incremento de la llegada de turistas- de la balanza turística).
Y como lógico corolario a lo expuesto, no es de sorprender que en el año 2008 España tuviera un déficit por cuenta corriente de €104 millardos, y que la media de los años 2006 a 2010 fue un déficit del 7,5%PIB (subcampeón del mundo en este tema).
Todo ello sólo fue posible en una época dorada de dinero fácil y barato que nos permitió vivir por encima de nuestras posibilidades.

Como bien expone el estimado Kokke en su artículo “Razones para ser un poco optimistas en 2013″ (ver http://blogs.elconfidencial.com/mercados/perlas-kike-vazquez/2012/12/24/razones-para-ser-un-poco-optimistas-en-2013-7859)
ESPAÑA (su Estado, su cuerpo empresarial, y sus ciudadanos) ES SOLVENTE, ilíquida pero solvente
¿El problema?
Nuestra deuda neta con el exterior creció tan rápido en los últimos años que un día decidieron dejar de prestarnos, encontrándonos sin la liquidez suficiente para hacer frente a la carga deudora que nos correspondería.

¿Dejaríamos dinero a una empresa cuyo modelo de negocio se ha vuelto obsoleto?
Los acreedores internacionales tampoco.

Siendo solventes, si conseguimos volver a crear un modelo de negocio próspero, la liquidez volverá, y es entonces cuando la economía real empezará a notar sus efectos.
¿Cómo se mide ese “modelo de negocio” a nivel soberano?
Podemos hacerlo observando la cuenta corriente pues representa en algún modo lo que generamos para poder hacer frente al servicio de la deuda que debemos al exterior. Al igual que una empresa genera cash flow para pagar sus deudas, España deberá generar superávit en la cuenta corriente para hacer frente a su endeudamiento internacional neto. Veamos de manera gráfica la realidad de lo que aconteció en la última década (especialmente a partir del 2004):


 

Lo que sí puedo afirmar es la secuencia que seguiremos hasta recuperar el empleo.
1.- Superávit en la cuenta corriente.
2.- Crecimiento del PIB.
3.- Reducción del desempleo
—> ¡El primer paso de la recuperación es la cuenta corriente!

Afortunadamente, y gracias a los factores que analizaremos, España en los últimos cinco años no solo ha hecho su mayor ajuste de la historia, ha hecho uno de los mayores ajustes de la historia mundial.
Y gracias a dicho esfuerzo España está consiguiendo una realidad que sorprende a propios y extraños.
Fue precisamente en julio del año pasado cuando España tuvo su primer mes de superávit en la cuenta corriente desde que entró en el euro. Y en la segunda mitad del 2012 España ha conseguido, por primera vez desde el año 1997, un superávit en la cuenta corriente en dos trimestres consecutivos.
Estamos siendo testigos, probablemente, de la mayor transformación económica y financiera vivida en España desde la guerra civil. Desgraciadamente, con demasiado sufrimiento.

Según la Caixa Research, si se excluye la aportación de la construcción, los servicios inmobiliarios, el sector financiero, y el sector público, el incremento medio del PIB al año entre 2001 y 2008 fue del 1,8%, una tasa que dicha entidad considera que es la capacidad de aumento del PIB a largo plazo de la economía española, previendo que será la que marcará el crecimiento de la economía española para el periodo 2012-2022 (personalmente coincido más con BBVA Research, que aumenta al 2,2% dicha tasa potencial de crecimiento de la economía española).
Y es un hecho que, gracias al aumento de la demanda externa, la economía española no solamente no ha decaído, sino que, incluso, ha sido capaz de tener un crecimiento equivalente al 1% anual desde el inicio de la crisis (mientras  el PIB total -incluyendo los sectores mencionados- ha caído en torno a un 7%), es decir, una evolución similar a la media de los países centrales europeos.

 


Camino que debe proseguirse en el nuevo ciclo económico que estamos iniciando con un crecimiento ‘sostenible’.
Sostenible en el sentido de no depender del dinero exterior, de no depender de aumentar nuestra deuda externa neta para aumentar efímeramente unos pocos puntos del PIB.

Lo que, sin duda, sería un crimen histórico es que, tras todos los esfuerzos y sacrificios de purgatorio que los españoles estamos realizando para salir del infierno, España diera un paso atrás, y, en vez de adentrarnos en el cielo económico, los políticos quisieran hacernos volver a la vida alegre y confiada de los años anteriores, hipotecando de nuevo el futuro de nuestros hijos y nietos.

Factores que explican el éxito de nuestra actividad exportadora de bienes y servicios

Recomiendo encarecidamente la lectura del análisis “La internacionalización de las empresas españolas” realizado por BBVA Research (ver “La internacionalización de las empresas españolas“)

1.- La facturación exterior de las macro corporaciones empresariales cotizadas en el mercado de valores español supera el 60% de su facturación total

Un estudio elaborado por Bolsas y Mercados Españoles (BME) destaca que “el esfuerzo realizado en la última década por muchas empresas españolas para avanzar en su expansión internacional está siendo fundamental para mitigar los efectos sobre sus cuentas de explotación de la recesión por la que atraviesa la economía española”. Así, detalla que las ventas en el exterior adquieren cada vez mayor relevancia y están compensado el estancamiento de la facturación interior lastrada por la “atonía” de la demanda interna global y un producto interior bruto en descenso.

El informe de BME señala que la facturación exterior de las cotizadas españolas supera el 60% del total (57,83% en 2011) y alcanza los €323.109M, lo que supone un aumento del 13%. Mientras, los ingresos procedentes del mercado interior muestran un ligero incremento del 0,35% elevándose a €209.609M.

En muchas de estas empresas los ingresos en el exterior constituyen una cifra significativa, como lo demuestra que en la mitad de las compañías la facturación exterior supere a la interior y en 37 de ellas más del 70% de sus ingresos se genere fuera de España.

Los sectores de Tecnología y Telecomunicaciones (74,6%), Bienes de Consumo (72,60%), y Materiales Básicos, Industria y Construcción (72,08%) facturan más del 70% en el exterior, a los que siguen Servicios de Consumo (66,94%).
Mientras tanto, los sectores de Materiales Básicos, Industria y Construcción y Bienes de Consumo son los que más aumentan los ingresos derivados de su facturación exterior, en un 24,99% y un 20,87% respectivamente.

En Petróleo y Energía las ventas en el exterior aumentan un 17,53%, sin embargo aportan el 45,23% al total de ventas.

El único sector en el que las ventas en el exterior pierden importancia relativa es Servicios Financieros e Inmobiliarios, el 57,42% de sus ingresos tienen su origen en el exterior frente al 58,26% del año 2011.
También es Tecnología y Telecomunicaciones el sector con mayor número de sociedades (5 de 7) que facturan en el exterior más de la mitad de sus ventas. Le sigue muy de cerca Materiales Básicos, Industria y Construcción en el que, en 20 de 29 de las empresas, la facturación exterior supera a la interior. En el sector Bienes de Consumo son 16 de 26 y en el de Servicios de Consumo 9 de 17.

Ello no se consigue porque sí.
Ni siquiera se consigue simplemente bajando precios.
Ello ha sido posible porque, además de poder ofrecer precios competitivos, las macro corporaciones empresariales españolas aprovecharon los años de bonanza para diversificarse globalmente.
España es el segundo país del mundo en términos relativos (tras Estados Unidos) con mayor inversión en el extranjero por parte de sus corporaciones empresariales nacionales (el equivalente a más del 52% del PIB de España).
*No es una casualidad que las empresas concesionarias españolas gestionan 262 infraestructuras del transporte en todo el mundo, lo que representa el 36 % del total, según la última clasificación elaborada por Public Works Financing, que señala que las tres primeras posiciones mundiales las ocupan tres corporaciones españolas,

*No es una casualidad que son españolas tres de las diez mayores constructoras del mundo, incluyendo al líder mundial, que facturaron €17.268M por las obras que realizaron fuera de España en 2012, y terminaron el año con una cartera de obras internacionales de unos €76.331M,
*No es casualidad que sea español el primer banco de la Eurozona, quien es también el banco más importante de Iberoamérica (la zona económica no oriental con mayor crecimiento del mundo), teniendo actividad en Estados Unidos y Reino Unido con un peso económico más importante que el propio mercado español, y es considerado el mejor banco del mundo,
*No es casualidad que sea española la primera operadora telefónica de la Eurozona, quien es también la líder en Iberoamérica,
*No es casualidad que sea española la líder mundial en distribución no alimentaria,
*No es casualidad que sean entidades españolas las que lideren el ranking energético iberoamericano (circunstancia que hace posible que, gracias a las inversiones de las petroleras españolas en mejorar las tecnologías de refino de los más económicos crudos pesados latinoamericanos, se hayan convertido en fuertes exportadores de gasóleos),
*No es una casualidad que la mayor aseguradora iberoamericana sea española,
*No es una casualidad que nuestra energía renovable este en el pódium mundial del sector,
*No es casualidad que sea española la corporación empresarial que lidera el ranking mundial del mercado de plasma sanguíneo,
*No es casualidad que sea española la entidad líder mundial en control de vuelos y reservas para las aerolíneas del mundo entero,
*No  es casualidad que
España sea la primera potencia del mundo en desalación, y que nuestras empresas están en los primeros puestos del sector, tanto en la construcción, como en la gestión de las instalaciones desaladoras más grandes del mundo (y no  olvidemos que el actual 1% de la población del mundo que depende de agua desalada subirá hasta el 25% en 2025),
Es muy ilustrativo ver hasta qué punto nuestras grandes corporaciones han transformado la imagen España: http://www.youtube.com/watch?v=XUFMxmIoFRc

 

Dejémonos de complejos, ciertamente en España hay muchos pigs, pero eso no significa en modo alguno que España sea un país PIG, ni que nuestras corporaciones empresariales sean pequeños enanos sin peso en el mundo económico.

A pesar de lo ya conseguido, las inversiones directas españolas en el extranjero existen desde hace pocos años. En muchos casos ni siquiera están todavía en el punto de ser “cash cows” pues reinvierten la mayor parte de sus beneficios. De hecho, podemos afirmar que su importancia relativa es sólo significativa desde hace poco más de un lustro, desde que las corporaciones españolas se consolidaron en los países foráneos, y han necesitado explotar mejor sus inversiones en el extranjero para compensar sus decrecientes actividades nacionales.
Pero, además del dato del peso de su facturación, su importancia es creciente, como muestra su importancia reciente en los estados financieros de las entidades:
.)Activos: ya hoy en día significan (incluso a valor histórico) más del 40% de los activos totales de dichas macro corporaciones empresariales.
.)Cuentas de resultados: nuestras grandes corporaciones en su conjunto han evitado las pérdidas gracias a sus filiales foráneas.
.)Adicionalmente, a diferencia de USA, donde muchas veces los productos van desde el país externo de producción directamente al país externo de los consumidores, sin generar exportaciones en el propio país, nuestras macro corporaciones nacionales sí generan claramente exportaciones, como bien demuestran las estadísticas de nuestro comercio exterior.
Y no solamente de manera directa, sino que, también, las realizadas para o a través de miles de autónomos y pymes (en muchos casos habituales suministradores nacionales) que las acompañan en su actividad exterior (el número de exportadores ha más que duplicado en el último quinquenio).

2.-Afortunadamente para España, las macro corporaciones empresariales cotizadas en el mercado de valores español no son las únicas punta de lanza del resurgimiento de la exportación española.
Nadie puede ni soñar que solamente un puñado de entidades, por muy importantes que sean, tuvieran la capacidad de hacer una revolución económica como la realizada  por España.
Para empezar recordemos que en el 2012 hubo 4.457 grandes empresas (el 3,4% del total), que acapararon el 87,2% de las ventas fuera.
En segundo lugar, no olvidemos también que, de esas grandes empresas, a principios de 2012, 2.270 empresas tenían, al menos, una filial en el extranjero.

Precisamente esa amplia y creciente red de filiales en el exterior, al frente de las cuales hay ya más de 45.000 directivos, ejecutivos, y técnicos españoles expatriados (unas cinco veces el número que existía hace sólo cuatro años).
Esta red de directivos, ejecutivos y técnicos expatriados son las verdaderas fuerzas especiales de choque de las que dispone España para hacer posible el verdadero desembarque exportador que nuestra nación está realizando en el mundo, gracias al cual España está evitando -con una simple revisión- la mayor depresión económica que pudiéramos haber vivido tras la explosión de la burbuja inmobiliaria en plena crisis financiera global, como hemos explicado al inicio del análisis.

Cualquiera que tenga una vivencia real en el mundo del comercio y actividad internacionales sabe muy bien lo importante que es saber dónde actuar, y de qué manera hacerlo, las conexiones y grupos con las que aliarse, para tener credibilidad y opción real en la lucha constante que se libra todos los días en todos los mercados.
Nadie como esa legión de especialistas in situ en los frentes de batalla ha influido tanto para obtener el éxito que España ha conseguido en tan pocos años.

Por ejemplo, precisamente esos cuerpos de choque son los que han hecho posible que España, sea el primer proveedor de los países de la OCDE (países no beneficiarios de la financiación de las diversas entidades financieras plurinacionales para proyectos específicos, pero cuyas empresas sí participan en las licitaciones para su ejecución en países receptores) de licitaciones públicas internacionales, tanto para las asistencias técnicas y consultorías, como para la provisión de bienes y realización de obras con financiación de dichas entidades financieras plurinacionales
Concretamente, en 2012, las empresas españolas obtuvieron $735M de financiación del Banco Mundial por 61 contratos; $125M del BID por 66 contratos, y del Banco Asiático de Desarrollo se han sumado otros $517M. La suma total de contratos asciende a $1.406M, un máximo histórico que duplica las cifras de 2011.

Es oportuno destacar aquí que esa tupida red de bases locales (filiales y expatriados) está consiguiendo otra revolución silenciosa que pocas veces se tiene en cuenta: en pocos años se está consiguiendo la explosión de los “otros servicios” (donde se incluyen partidas tales como comunicaciones, informática, servicios ligados a la construcción -por algo las entidades españolas son las líderes mundiales de construcción y gestión de infraestructuras-, seguros, royalties y derechos de licencia, proyectos, servicios personales, culturales, y recreativos), conceptos todos ellos muy ligados a la diversificación global de nuestras corporaciones empresariales, que mostró en el 2012 un crecimiento anual del 124,8%, alcanzando los €8.174,6M, equivalente ya a más del 26% del saldo turístico del mismo año.
Ello ha permitido que, asombrosamente, España ha recuperado su cuota mundial de exportación de servicios del 3,5% a pesar de las nuevas exportaciones de los emergentes (ver http://operarbolsa.blogspot.com.es/2013/03/balanza-de-pagos-del-2012-informe.html).
El último dato conocido sobre este tema corresponde al bimestre enero y febrero 2013 (ver http://www.bde.es/f/webbde/GAP/Secciones/SalaPrensa/NotasInformativas/13/Arc/fic/presbe2013_21.pdf y http://operarbolsa.blogspot.com.es/2013/05/balanza-cuenta-corriente-y-balanza.html), donde se refleja que el saldo del superávit de los “otros servicios” avanzó hasta €1.755,2M (con un crecimiento interanual del 177,9%), coyunturalmente equivalente a más del 50% del saldo del superávit de turismo y viajes.

3.- Finalmente, junto a esos pocos miles de grandes empresas y a las decenas de miles de expatriados, a principios de 2012 había en el conjunto del territorio español 37.250 empresas que eran exportadoras regulares, y, de acuerdo a los datos del ICEX, en 2012  hubo 136.973 empresas (la mayor parte de ellas pymes) españolas que habían realizado alguna actividad exportadora (un incremento del 40% sobre el 2008), es decir, que habían puesto su grano de arena participando en el histórico crecimiento de la demanda externa de bienes y servicios españoles. .
Es importante resaltar los recién llegados, es decir, la cifra de empresas que “inician o reinician” su actividad de venta al extranjero. De los 35.872 nuevos exportadores del año 2008, hemos pasado a 61.236 en el 2012. Es decir, un incremento del 70%.

Todas estas empresas actúan y realizan su labor a veces directamente, y en la mayor parte de los casos a través de sus grandes empresas clientes, a quienes suministran lo que ellas facturan.
En este campo me gusta poner un ejemplo muy significativo: el caso de un taller en situación desesperada, preparando los documentos para presentarse en el proceso de concurso de acreedores, quien, a la desesperada, el pasado verano se puso en contacto con un antiguo gran cliente a quien había suministrado en la época de bonanza constructora española. Casualmente dicha empresa había obtenido la licitación para construir una importante infraestructura en Estados Unidos para la que necesitaba un proveedor para hacer justamente el tipo de productos que su antiguo proveedor hacía. El resultado no pudo ser más favorable: al ser un pedido importante, el taller en cuestión tuvo que unirse en UTE a otros tres talleres del polígono industrial donde tiene su establecimiento, y, recuperando el personal que habían previamente licenciado, están ahora los cuatro talleres trabajando a todo rendimiento con un pedido que les tendrá ocupados durante cinco años.

Hay un sector que creo merece una mención muy especial, pues muestra con claridad la revolución silenciosa que se está produciendo en nuestra economía: la industria anexa a la construcción inmobiliaria y de infraestructuras.
Como es lógico y natural, este subsector económico se hundió al explotar la burbuja inmobiliaria. De hecho, su facturación nacional se ha hundido de media más del 85% desde sus máximos en plena bonanza.
Pues bien, aunque a muchos pueda sorprenderles, es una realidad que muchos de sus subsectores han logrado en 2012 recuperar sus niveles de precrisis nacional gracias a la exportación
de productos industrializados de alto valor añadido, como sanitarios y tuberías, y al crecimiento en los mercados emergentes, como Latinoamérica, el Magreb, y Oriente Medio.
Las ventas del sector en el exterior alcanzaron los €16.581M en 2012, un 19% más que en 2006 y un 7,5% del total de las exportaciones españolas, y su aportación a la economía nacional fue de €9.631M, lo que supone el 1% del PIB.
Sus exportaciones han aumentado un 9,4% anual de media en los últimos tres años y en 2012 generaron 212.500 empleos a lo largo de toda la cadena de valor, el 1,2% del total de la ocupación en el país.
En cuanto a los productos que ‘viajan mejor’, destacan los industrializados como la maquinaria ligera, baldosas, grifos, tuberías y sanitarios, que suponen el 24% de las exportaciones, frente al 17% correspondiente a las ventas de pavimentos y revestimientos.
Destaca, entre 2006 y 2012, el aumento de las exportaciones de aparatos de precisión (+104%), de estructuras y materias primas (+73,9%), así como de equipos de seguridad (+57,5%), en línea con una apuesta por el valor añadido y empleos más especializados, frente a la mano de obra poco cualificada de las últimas décadas.

4.-El aumento de la competitividad
Hasta hace pocos años, el sector exterior español se caracterizaba por ser pequeño pero de alta calidad, como señala el hecho de que entre 1999 y 2011 España fuese el país occidental que perdió menos cuota de las exportaciones mundiales ante el empuje de los emergentes, sólo superado por Holanda.
Mientras que nosotros cedíamos un 8,9 por ciento, Alemania perdía un 12 por ciento, y las principales economías industrializadas sufrían descensos de entre el 15 y el 30 por ciento de media, según cifras de la Organización Mundial de Comercio.
Semejante éxito se logró a pesar de una inflación alta. Por lo que BBVA considera que si en aquellos años los precios relativos de las exportaciones no se hubiesen inflado, España habría ganado una porción mayor de la tarta mundial.
Los datos del Banco de España “implican que en el 2012 se ha producido una ganancia de competitividad del 2,6% en 2012.
Como confirmó este enero el WSJ, las reformas laborales, junto con el elevado desempleo, han ayudado a romper el vínculo entre salarios e inflación, lo que, acumulativamente, ha permitido a España recuperar el 80% de su competitividad respecto a la zona euro perdida desde 1998.
Un dato muy significativo de nuestras ganancias en competitividad es que en 2012 hemos reducido un 57,2% nuestro saldo deficitario con la economía más competitiva de la UE, Alemania, al tiempo que hemos mantenido crecientes saldos favorables con Francia, con Reino Unido, con Portugal, con Italia, o con Austria.

El periódico Financial Times apunta que el éxito de las exportaciones ofrece un rayo de esperanza y una valiosa munición política al Gobierno de España, además de haber elevado su imagen entre sus socios de la Eurozona.  Es claro y evidente que el aumento de las exportaciones muestra que las impopulares reformas estructurales, y la defensa de la austeridad están funcionando. Menciona en particular el FT la reforma del mercado de trabajo del año pasado, lo que abarató el despido y facilitó a las empresas ajustar los salarios de sus empleados en un momento en que el propio aumento del desempleo ya estaba ejerciendo presión sobre esos mismos salarios.
Pero hay algo que merece ser destacado muy prioritariamente: el recorte de la pesada telaraña administrativa pública.
Es una realidad que en sólo dos años (y a pesar de estar en recesión económica) España habrá conseguido algo que pocos países del mundo pueden mostrar: haber reducido en más del 11% en términos reales la costosa carga administrativa pública, retrocediendo a niveles de hace casi una década el consumo de personal, bienes y servicios por parte del monstruo público (ver http://operarbolsa.blogspot.com.es/2013/04/desde-mi-atalaya-macroeconomica_28.html).

De hecho, se espera que en el trienio 2012-2014 España habrá recuperado la competitividad perdida en los anteriores quince años
No es de extrañar que el banco de inversión Morgan Stanley haya afirmado en febrero que la reducción de los costes laborales debidos en parte a la recesión, y en parte a las reformas del Gobierno, junto con la mejora de las exportaciones, pueden convertir a España en “la próxima Alemania” en el seno de la Unión Europea.

Debemos ser optimistas porque, como ha dicho Bernanke, el presidente de la Reserva Federal americana, hace pocos días, “tanto la capacidad humana para innovar como los incentivos para hacerlo son hoy mayores que en cualquier momento de la historia”.
España no es una excepción: si en algún sitio donde hay talento que puede dar mucho más de sí, y si en algún sitio se han roto los mecanismos tradicionales para alcanzar el bienestar dejando como única opción el emprendimiento, esa es España.
Tenemos una nueva generación de millennials con la palabra ‘adaptación’ clavada entre ceja y ceja, tenemos empresas que se han lanzado al exterior con rotundo éxito, y tenemos un país que, digan lo que digan los sentimientos cortoplacistas, tiene todo el potencial para ser uno de los mejores lugares de nuestro globo.

Hay que creer, porque poder sí se puede.
Y ese camino es el que ahora estamos empezando a andar