Da por concluida la era de la abundancia y derroche en el sector eléctrico. El Gobierno considera que, con ella, se equilibra el sistema eléctrico para que no aumente la deuda derivada del déficit de tarifa que actualmente suma €26.062 millones. Incluye mecanismos automáticos para mantener controlado el agujero, que a partir de ahora no podrá superar los €2.000M anuales y que, desde 2014, financiarán todas las empresas generadoras (no sólo las eléctricas tradicionales).

El Boletín Oficial del Estado publicó ayer (http://www.boe.es/boe/dias/2013/07/13/pdfs/BOE-A-2013-7705.pdf) los detalles de la reforma. Tiene la estructura jurídica de un anteproyecto de ley, que ha sido ya enviado al Consejo de Estado. La ejecución de este anteproyecto se llevará a cabo a través de un real decreto-ley, ocho reales decretos y tres órdenes ministeriales, y supone un ajuste de los costes del sistema de €4.500 millones para acompasarse a los ingresos, y eliminar el déficit estructural de la tarifa. De esta cifra, €900 millones los asume el recibo de la luz y otros €900 millones se recogen en los Presupuestos Generales del Estado. Los €2.700 millones restantes corresponden al ajuste que tiene que hacer el sector en su conjunto. La mitad de esta carga recaerá en la industria renovable, mientras que el resto se reparte en todos los demás costes regulados del sistema.

El verdadero peso del ajuste recae en las “energías limpias“incluidas en el régimen especial. El Gobierno considera que las medidas están avaladas por Bruselas y tienen respaldo jurídico suficiente del Tribunal Supremo para afrontar los pleitos en masa que los inversores afectados han anunciado ya contra el Estado español. No en vano Industria rompe el modelo regulatorio en vigor hasta ahora, marcado por el Real Decreto 661/2007, que provocó la burbuja fotovoltaica. En suma, es el fin de las primas, y su putrefacto subsidio generalizado.El Estado otorgará una compensación para garantizar una “rentabilidad adecuada” sobre la base del bono del Tesoro a 10 años más 300 puntos básicos; esto es, en torno a un 7,5%. Esta nueva y única retribución afectará a toda la vida útil de las 55.000 instalaciones –más de 50.000 son fotovoltaicas-, que serán analizadas caso por caso por evaluadores independientes

Ese próximo incremento va a dejar la factura media de un hogar español en electricidad en unos €758 anuales, según una estimación a partir de los datos que periódicamente ofrece la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) sobre el gasto medio de un hogar español en electricidad. Desde que José Manuel Soria está al frente del Ministerio de Industria, y para tratar de mantener bajo control la herencia envenenada que le dejó el anterior gobierno, la bomba de relojería del déficit de tarifa, se han aplicado (contando el recién aprobado incremento del 3,2% en agosto) cinco subidas de la luz y dos bajadas, que se han saldado con el encarecimiento del 8% en la factura, incluyendo las refacturaciones de años anteriores a las que obligó el Tribunal Supremo.